Tranquil@s, no fue una mentira en serio.
“LIKE a los 40” nació como un proyecto para la universidad.
Una entrega más. Otro trabajo en equipo. Algo que tenía que cumplir con fechas, instrucciones y calificaciones.
Y sin embargo… aquí estamos, escribiendo la entrada número 20 con una mezcla rara de orgullo, cansancio y esa sensación de “¿ya se acabó?”.
Más de una vez escribimos algo que hasta a nosotr@s nos sacudió un poquito.
Con este blog descubrimos que los 40 no son el final de nada.
Son un punto medio. Un lugar donde ya se ha vivido, pero aún hay camino por andar.
Y aunque no todos tenemos 40 (¡todavía!), entendimos que es una edad que impone, pero también inspira.
Hablamos de todo un poco y cada entrada fue como una conversación entre amig@s con un café (o una cerveza).
Y ese fue el verdadero valor de este proyecto: hacer que escribir se sintiera como hablarle a alguien que también necesitaba leer eso.
¿Nos equivocamos? Sí.
¿Corregimos a último minuto? Muchas veces.
¿Nos reímos leyendo lo que escribimos antes? Claramente.
Pero aprendimos.
Aprendimos a contar historias, a conectar ideas, a escribir desde lo cotidiano.
Y también a ver que incluso un trabajo académico puede dejar huella, aunque sea pequeña.
Así que no, no fue una mentira.
Fue un proyecto que terminó siendo más real de lo que esperábamos.
Un ejercicio con fecha de entrega, pero con muchas emociones sin fecha de caducidad.
Gracias por leernos, por acompañarnos (aunque haya sido con scroll rápido),
y por ser parte de esta pequeña aventura.
¿El final? Claro que no...
Pero quién sabe… a lo mejor en unos días hacemos:
LIKE a los 50
y volvemos con más verdades disfrazadas de entradas de blog.
Hasta aquí, pero no del
todo. ¿NUEVA ENTRADA?
— El equipo detrás de LIKE a los 40.
-Mayte Moreno
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